Agricultores consumen insecticidas perjudiciales para la salud
Chihuahua— Debido a presiones de grupos ambientalistas y a las evidencias de que causaba daños a la capa de ozono de la atmósfera, las autoridades mexicanas retiraron del mercado el bromuro de metilo, que solía ser el insecticida más comúnmente usado por horticultores y fruticultores del estado.
Para la Comisión Estatal de Prevención de Riesgos Sanitarios (Coespris), este cambio resultó más perjudicial que benéfico, ya que ahora los productores agrícolas consumen cerca de 2 millones de litros de insecticidas por año, y la mayoría de ellos sí son perjudiciales para la salud; otros más provienen de negocios irregulares e incluso de contrabando.
Emilio Elías Terrazas, titular de la Coespris, informó que los productores de manzana, durazno y chile jalapeño, principalmente, consumen grandes cantidades de insecticidas para eliminar el riesgo que representa para sus cultivos el ingreso de la mosca de la fruta.
El problema es que una gran cantidad de esos insecticidas sí generan residuos que quedan, ya sea en el suelo o en el mismo fruto, o son algunos de los que ya están prohibidos en otros países pero éstos los siguen fabricando y los exportan al resto del mundo.
Son insecticidas que generan grandes cantidades de residuos que luego van a parar a los ríos y mantos acuíferos, y producen diversos daños al medio ambiente, además de ser un riesgo para la salud, señaló.
El uso indiscriminado de los insecticidas ha generado otro riesgo ambiental y de salud pública: la proliferación de los envases en los que son vendidos al público, los cuales suelen ser “aventados” lo más lejos posible después de que fueron utilizados, o en algunos casos, los mismos campesinos los reutilizan como cantimplora, lo cual implica un gravísimo riesgo para la salud, añadió el funcionario.
La erradicación del bromuro de metilo como herbicida o insecticida ha motivado que los fruticultores recurran a cualquier tipo de sustancia para protegerse contra la propagación de la mosca de la fruta o contra otras plagas, explicó Elías Terrazas.
El bromuro de metilo no causaba un daño a la salud pública, porque no dejaba residuos en las frutas o legumbres en las que era rociada; sin embargo, sí representaba un grave riesgo para el medio ambiente, por el daño que causaba a la capa de ozono, añadió.
Esa sustancia será retirada definitivamente del mercado a partir del año 2012, aunque el estado de Chihuahua dejó de aplicarlo desde hace más de un año, con el cierre de la estación fitosanitaria ubicada en Jiménez, añadió.
Lo malo de todo esto es que ahora el bromuro es sustituido por otros elementos que no están debidamente controlados, que se venden de manera irregular, en negocios informales, o que pasan la frontera “disfrazados” de otros productos, concluyó.










mmm. y a penas de dan cuenta…… pero nunca hacemos nada y no nomas son los insecticidas, y el agua, pero sigamos asi hasta haber cuando hasta que dejen a jimenez seco y envenenando anuestros hijos¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡loperos es que ni gente de aqui de jimenez son los dueños (agricultores ja,ja,aja)…..hasta cuando yo perdi un hijo por sus venenos en las plantaciones que estan cerca de la fitosanitaria…… y jamas se hace nada¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡