David Russek Ramirez
> La oportunidad y la tenacidad fueron plataformas para el nacimiento de la dinastía Russek
> Años posteriores a la Revolución
Don David Russek se convirtió en un emprendedor minero y en un exitoso industrial del fierro.
La situación de inestabilidad nacional de las primeras décadas del siglo pasado derivó en la escasez de diversas mercancías procedentes del interior del país, como la sal y el azúcar principalmente, pues convoyes enteros con esos cargamentos eran volados y descarrilados. Por ello la incertidumbre en los envíos obligaba a los proveedores a suspender sus transacciones con comerciantes de Chihuahua.
Y así también se daba la escasez y el desabasto en productos diversos de la incipiente industria nacional, puesto que en Chihuahua la industria era prácticamente inexistente, por lo que ropa, calzado, derivados del petróleo y medicamentos patentados faltaban en los comercios y boticas de esta capital. Fue en ese periodo en el que algunos comerciantes fueron destacados en el ámbito local por su participación en la distribución de diversos artículos de primera necesidad y por ser pioneros en la introducción de nuevos productos que a la postre les darían renombre. Tal es el caso de don David Russek, cuya vida laboral y empresarial comprende desde sus inicios como dependiente de mostrador y administrador, hasta su consolidación como potentado banquero y activo minero.
Don David Russek fue la piedra angular del prestigio de toda una familia de destacados profesionistas chihuahuenses. Y como todos los nacidos en la centuria antepasada, la reciedumbre de su personalidad fue siempre manifi esta y transmitida como filosofía a la Cámara de Comercio de Chihuahua. Nacido el 29 de octubre de 1888 en Jiménez, Chihuahua, fue hijo de don Marcos Russek y doña Matilde Ramírez de Russek. Las limitaciones de la época y las correspondientes al plano geográfi co de su terruño determinaron que su padre lo enviara, tras haber cursado la educación elemental allí en Jiménez, a la Escuela de Administración de Negocios (High School y College) de El Paso, Texas. Al terminar sus estudios superiores, ya con todos los aspectos de la administración aprendidos, regresó a esta capital de Chihuahua a trabajar en la tienda La Vencedora, propiedad de su padre, en su natal Jiménez. Allí se desempeñó como gerente de la negociación, llevando nóminas, control de inventarios y movimiento de entradas y salidas de esa boyante tienda de abarrotes, hasta los primeros años de la Revolución, cuando las violentas circunstancias lo llevaron a emigrar a El Paso.
La crónica de la época posrevolucionaria la plasma el documento la Historia del Comercio en Chihuahua, que en lo que respecta a refacciones agrícolas y automotrices, Chihuahua quedó a salvo no porque se diera la natural escasez de productos, sino que en realidad no había demanda; de hecho el campo no estaba mecanizado y todas las faenas se efectuaban con la tradicional yunta y eran contadísimos los automóviles que circulaban en el estado para 1911.
En esas condiciones don David colocó muy pronto en una agencia Ford en El Paso, en la que además de fungir como administrador de aquellos primeros artefactos de motor a gasolina que podían desarrollar hasta 30 kilómetros por hora, elogiando sus ventajas por sobre las berlinas y otros carricoches de tracción animal. Asimismo, se sabe que fue un exitoso vendedor de refacciones para esos Ford Ten en los que las bujías, la bomba de gasolina por gravedad y la manivela del “crank” eran de lo más demandado. En El Paso, en 1914, conoció y contrajo matrimonio con doña Elisa Gameros y posteriormente regresó a Chihuahua, a fundar los negocios que darían fama a su nombre. En 1923 estableció una matriz en esta ciudad de Chihuahua y con representaciones en Ciudad Juárez, Saucillo e Hidalgo del Parral. Para el servicio de la oficina matriz construyó su propio edifi – cio en la esquina de Independencia y Aldama, mismo lugar en el que posteriormente estableció el Banco Mercantil de Chihuahua. En la época, el inmueble del Banco Russek era punto de referencia obligado, pues su ubicación era excelente, muy cerca de Catedral y de Palacio de Gobierno. Aún no hacía ni siete años que los bancos, mediante concesión del Gobierno, podían emitir papel moneda propia con depósitos en Tesorería del Estado y con capital social de ¡un millón de pesos!, y con billetes de $0.25, 0.50, un peso y 5 pesos. Con don David trabajó don Cipriano Ortega, gerente de ese banco y a la postre, en 1941, presidente de la Cámara. Pero antes, 1922, don David había sido electo presidente de la Cámara de Comercio de Chihuahua, sucedió a la segunda gestión de don Manuel Rivero Mier -a quien lo ligó una entrañable amistad- y antecedió a don Leicester Estrada S. Ese año, entre los chihuahuenses y entre el gran gremio de comerciantes, existía la conciencia más fi rme de reconstrucción, tras años de pugnas dolorosas en que había estado sumido el país por obra de la Revolución.
En Chihuahua había mucho por hacer, desde la edificación de nuevas instituciones hasta la restauración de la confianza para la inversión y la producción. Desde luego, don David Russek no se conformó con el establecimiento de una institución de banca, sino que se convirtió en un emprendedor minero y en un exitoso industrial del fi erro. Fundó la Compañía Fundidora Mexicana, que operó en los municipios de Mazapil y Cedros, en el estado de Zacatecas, industria que se surtía de las ricas vetas ferrosas de las inmediaciones y obtenía considerable cantidad del indispensable metal. En el estado de Chihuahua trabajó en los fundos mineros. El Cigarro, ubicado en el municipio de Jiménez; Los Lamentos, en el municipio de Ahumada, y fue depositario de las minas de Naica, en el municipio de Saucillo. En esos ingenios de fi erro ya utilizaba derivados del petróleo, no sólo carbón, para alcanzar las necesarias temperaturas de fusión del mineral.
En los últimos años de activa vida fundó las compañías denominadas Fierro Comercial, SA, dedicada a la elaboración de varilla corrugada para la construcción, y la Compañía Fundidora de Chihuahua, SA, empresa que abastecía de materia prima a la primera, ambas sociedades con base en Ciudad Juárez. Como ya anotamos, don David Russek fue el fundador también de una de las más connotadas familias chihuahuenses, la Russek Gameros, integrada por 11 hijos: Elisa, Martha, David, Catalina, Matilde, Esther, Manuel, Guillermo, Carolina, Hortensia y Olga. La época de auge como comerciante de este presidente de la Cámara de Comercio de Chihuahua fue la de los años de la posrevolución, tiempos difíciles en que había que empezar todo de nuevo, dada la conciencia de reconstrucción de Chihuahua y del país entero. Don David Russek Ramírez falleció en esta ciudad de Chihuahua el 1º de diciembre de 1950.









