Que buen Chiste
Ante la proximidad de las inscripciones y preinscripciones a educación básica, la Secretaría de Educación y Cultura recuerda a la comunidad que las cuotas o aportaciones de los padres de familia a las escuelas, son voluntarias y no tienen carácter obligatorio.
Lo anterior fue vertido por el profesor Loreto Arzola Soria, coordinador regional de educación quien hizo un llamado atento y respetuoso a las Asociaciones de Padres de Familia, cuya importante labor se reconoce de antemano, para que se considere a quienes no cuenten con los recursos económicos para aportarlas.
Señaló que es como una forma de apoyo y solidaridad con las familias chihuahuenses que se han visto afectadas por las condiciones económicas prevalecientes, no solo en nuestra entidad, sino en todo el país.
Dijo que la SEC puntualiza que en ningún caso dichas aportaciones podrán ser motivo para condicionar el ingreso o permanencia de los alumnos en un plantel oficial, ni para la entrega de documentos o papelería.
Por tanto las autoridades educativas en la entidad y la Asociación Estatal de Padres de Familia, ratifican que las cuotas son totalmente voluntarias y éstas deben además establecerse mediante acuerdo en asamblea general de la Sociedad de Padres de Familia del respectivo plantel.
De igual manera la Secretaría de Educación y Cultura recuerda que dichos recursos son manejados y administrados por lo mismos paterfamilias.
Enfatizó que las autoridades de educación reconocen a la vez la importante labor de las agrupaciones de padres y madres de familia en las escuelas de educación básica, cuyos integrantes aportan recursos para el mantenimiento y la mejora continua de los planteles donde estudian sus hijos.
De la misma forma las Asociaciones de Padres de Familia juegan un destacado papel en el apoyo a los docentes para el desarrollo de proyectos escolares que inciden en el logro final de una mejor calidad educativa.
La SEC señala también que el uso de uniformes escolares no se considera como obligatorio y sin embargo la utilización de estas prendas, además de ser un sello distintivo de cada centro escolar, constituye una medida de seguridad y de identificación para sus estudiantes.
Arzola Soria concluyó diciendo que el uso representa un apoyo a la economía familiar, favoreciendo además la igualdad de los alumnos en su indumentaria diaria y en caso de acordarse su uso, en ningún caso deberá condicionarse ni marca de la ropa ni un lugar específico para comprarlo.









